Natalia Zabala Chacur brindo su informe en Cámara Alta de la legislatur para dar respuestas r sobre los indicadores sociales que siguen deteriorándose.

La funcionaria reconoció la pérdida de puestos de trabajo y en lo que respecta a la pobreza limitó su análisis a partir del cierre de 2016, un año después de que había asumido Aberto Rodríguez Saá, para no tener que explicar por qué todos los indicadores sociales y económicos retrocedieron con respecto al período institucional anterior.

El único legislador opositor en la Cámara Alta tuvo en cuenta las publicaciones realizadas por el Indec antes de la asunción de Rodríguez Saá a fines de 2015. En la última medición de la pobreza, San Luis registró una tasa del 1,4%, similar a la que venía históricamente registrando, mientras que en el país llegó al 4,7%. Más allá de las cuestionadas mediciones del Indec, en aquel momento la tasa de pobreza de San Luis equivalía a un tercio de la registrada a nivel nacional, a pesar de que Natalia Zabala Chacur expresó lo contrario.

A fines de 2019 la pobreza en San Luis trepó al 35%, alcanzando la tasa nacional que fue del 35,5%.

“Esto significa que en el último mandato de Rodríguez Saá la pobreza en San Luis se triplicó. Fue una de las provincias donde más creció la pobreza. La tasa empeoró mucho más que en el país y que en otras provincias”, afirmó Guardia y dijo: “Por ejemplo, hoy la tasa de pobreza en San Juan es más baja que la de San Luis cuando antes era más alta”.

La ministra coordinadora informó que el empleo en San Luis registró una baja, pero indicó que de todas formas la provincia mantiene el pleno empleo, ya que los puestos de trabajo que se perdieron fueron pocos y la caída no fue tan fuerte.

“A pesar de que dice que hay pleno empleo en la provincia, la realidad es otra. Si no se consideran los beneficiarios de planes sociales, la tasa de desempleo real llega al 35%. Basta con salir a la calle”, sostuvo Guardia.

“¿Cómo puede parecerle poco la pérdida de 8500 puestos de trabajo? Hay 8500 familias que perdieron su fuente de ingreso”, tuvo en cuenta el legislador.

De acuerdo, al último informe de “Situación y Evolución del Trabajo Registrado” del ministerio de Trabajo de la Nación, en el mes de abril de este año contaba solamente con 49.400 empleados en el sector privado, la cifra más baja de los últimos 10 años. Del mismo informe surge que el promedio de los asalariados registrados en el 2015 con relación al 2019 cayó un 13,9%. En el país, también retrocedió pero fue del 2,18%.

San Luis fue una de las provincias que más puestos de trabajo perdió en los últimos 4 años y medio, muy por encima de la media nacional y de otras jurisdicciones. En este sentido el legislador consideró que “existe responsabilidad directa del gobernador, las políticas públicas para combatir la pobreza y generar empleo fracasaron totalmente”.

Zabala Chacur sostuvo que las políticas encaradas por el Gobierno de Rodríguez Saá para fomentar la creación de fuentes laborales fueron las vinculadas a la obra pública, al programa Empezar y el Plan de Inclusión Social.

Sin embargo, los puestos de trabajo registrados en el sector de la construcción cayeron a la mitad, de acuerdo al promedio de los empleos registrados en 2015 y 2019 publicados por el Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (Ieric).

El despacho promedio de cemento durante el 2019 bajó significativamente, especialmente el cemento que es el indicador por excelencia para medir el nivel de obra estatal. El consumo del cemento a granel en el mismo período se desplomó en San Luis un 65,54%, mientras que en el país en igual período 2015-19 creció un 3,13%.

“Faltaron muchas respuestas. La ministro remitió muchas veces a la versión taquigráfica del informe en la Cámara de Diputados, olvidando que somos dos Cámaras independientes. Pero más allá de eso, la verdad es que lo que se le preguntó acá no había sido respondido tampoco en Diputados, como por ejemplo la pauta pagada al El Diario de la República”, puntualizó el legislador.

Guardia señaló que “además de no permitirse, no valía la pena repreguntar porque verdaderamente no había ánimo de responder, y se siguió un guión rígido, por lo que insistir con preguntas era perder tiempo, lo que es una lástima en un sistema de gobierno republicano”.